Alberto Elosegui

Alberto Elósegui, el autor

Escrito por albertoelosegui 06-04-2006 en General. Comentarios (20)



Me presento: Alberto Elósegui, autor y editor.


Nací en San Sebastian en los años de la Guerra Civil. Cursé la enseñanza primaria y el bachillerato en el colegio de los Marianistas. Me gradué de Licenciado en Derecho en la Universidad de Salamanca en los años 50. Estudie euskera (1950-1952) y asistí a mi hermano mayor Kintxo como pasante en el juicio de Vitoria (1953). Detenido, procesado y encarcelado por actividades “subversivas”. Ya en libertad provisional elegí el exilio en América. Fui condenado in absentia a tres años por el Tribunal Supremo de Madrid, con abono de costas y pérdida de fianza. En Venezuela elegí el periodismo como profesión. En la revista “Momento”, de la que fui redactor-jefe durante más de diez años, me desenvolví junto a Gabriel García Márquez (Gabo), posteriormente Premio Nobel de Literatura de 1981, Plinio Apuleyo Mendoza y Karmele Leizaola. Fundé el periódico resistente vasco “Gudari” (Soldado) con la ayuda de los impresores hermanos Morales y Santi Guruceaga. En 1964, tras grandes sacrificios y trabajos, nació la estación Radio Euzkadi 2,  en la selva, con  J.J. Azurza (técnico) y un grupo reducido de vascos y yo mismo (sección editorial y programación). Esta hazaña, durante 10 años, solo fue posible gracias a este grupo de gudaris del silencio —ellos y ellas—, entregados a una labor tan ardua como anónima y diaria.

Junto con otros vascos, me dedique a publicar libros prohibidos en España, destacando “The Tree of Gernika” (El Árbol de Guernica), de George L. Steer, y “Mugarra Begiraria”, poema euskérico en vizcaino, obra del P. Atutxa. En 1969,  viaje a Londres y coopere, ad honorem, con agencias humanitarias internacionales, tales como "Anti Slavery Society" y como free lance con el seudónimo J. de Oñate, en  “Ibérica por la Libertad”, de Nueva York, dirigida por Victoria Kent. También colaboré en  "Visión" y "Geomundo" de México, etc. Obtuve el grado de Proficiency en inglés de la Universidad de Cambridge y tras pasar dos años en Francia, regrese a mi ciudad natal con mi familia,  acogiéndome a la Amnistía Real en 1977.   He escrito tres libros, siendo éste el primero que sale a la luz. En todo eso y a pesar de la distancia, no he perdido el contacto y la ayuda de mi colega Simón Alberto Consalvi, hoy Academico de la Historia de Venezuela.

LIBRO: El Verdadero Galíndez

Escrito por albertoelosegui 06-04-2006 en General. Comentarios (20)
"El Verdadero Galíndez" es un libro que escribí sobre Jesús Galíndez. Os lo presento aqui


EL VERDADERO GALINDEZ es la biografía del nacionalista vasco que fue secuestrado en Nueva York en 1956, y murió a manos del dictadordominicano Trujillo. Alberto Elósegui, autor de esta obra, relata la verdad de los hechos sin fantasías, la biografía real de Galíndez, la clave y el esclarecimientode su secuestro y muerte. En suma: cierra el caso Galíndez. En Nueva York, dos años antes de ser secuestrado, Galíndez escribió el poema “En la colina me espera", del que reproducimos aquí ocho estrofas.

En la colina frontera,
mis mayores se juntaban
para regir nuestros valles
cuando era libre la patria;

Y en el horizonte erguido
- frontera roca y zarzas -
mi Iturrigorri vigía
secular de toda Ayala.

Te he vista entre las centellas
del trópico selva en celo;
te vi surgir del océano
espumas y terciopelo

A solas con mi ilusión;
sabiendo no volvería.
Noches por la carretera
con las estrellas por guía.

Lejos el clarín sonaba;
clarín de lucha y partida,
desgarrar de intimidades
dolor envuelto en sonrisa.

Cuando muera conducidme
a aquel monte de mi pueblo,
bajo un roble solitario
entre nubes y recuerdos.

Llevadme a dormir a Amurrio
que estoy cansado, y no puedo
detenerme en el camino;
caeré al azar, viajero.

Llevadme, llevadme allí
si caminando aun muerto
a la colina empinada
bajo el roble de mis sueños


El libro
está a la venta en Amazon El Verdadero Galindez por Alberto Elosegui

LA ARISTOCRATA INGLESA QUE CUIDO A GANDHI

Escrito por albertoelosegui 29-03-2006 en General. Comentarios (1)

 

 

 

*Madeleina Slade era de una belleza

 singular, muy blanca, típicamente

 inglesa.

 

*Tenia 90 años cuando murió, pocos

  meses después del estreno del filme

  "Gandhi"

 

*Para dar el ejemplo respecto a los

  intocables, limpiaba las letrinas y

  dialogaba con los enemigos de la

  independencia de la India.

 

 *Cuando lo británicos encarcelaban

  al Mahatma o al Pandit Nehru, ella

  iba también a prisión.

 

*La estrella Geraldine James que la

  caracterizó en el cine, en la película

  "Gandhi" de Richard Attenborough,

  fue casi la única del elenco que no

  recibió ni nominación al Oscar.

 

Dos sorpresas se perdió Madeleine Slade al dejar este mundo: una gran película de Sir Richard Attenborough sobre Gandhi y la medalla "Padma Vibhushan", que le enviaba Indira Gandhi (hija del Pandit Nehru) por medio de su embajador en Viena y que no llegó a tiempo. Indira que era la Primer Ministro, fue asesinada también por Sikhs de su propia guardia, en Nueva Delhi el 31 de octubre de 1984.

 

Madeleine Slade, quien estuvo durante 23 años al lado del Mahatma indio hasta que éste murió asesinado en 1948, está caracterizada en el cine por la nueva estrella Geraldine James, que "es mucho más guapa que yo" -según reconoció la interesada cuando le fueron presentadas las primeras fotografías poco antes de su muerte.

 

En la película, como en la vida real., Gandhi le llama Mirabehn (hermana Mira). Fue educada esmeradamente en la mansión de su abuelo  cercana a Dorking, Surrey, Inglaterra, por su padre, el almirante Sir Edmond Slade y su madre.

 

 Era una gran mansión rodeada de verdes jardines. Los establos los ocupaban caballos de raza, que ella montaba dando grandes paseos por la campiña. A los 15 años, oyó por primera vez a Beethoven  y así nació su afición a la música. Su música, sus cartas y sus recuerdos, así como los de sus contemporáneos fueron su pasatiempo favorito durante unos años y precisamente supo que Beethoven, en su época, había estado profundamente impresionado por la vieja sabiduría de Oriente y hasta copiaba largos pasajes del Sanscrito, traducidos al alemán.

 

Cuando ella tenía 16 años, su padre fue nombrado Jefe Supremo del Escuadrón "Indias Orientales" y fue, con su madre y su hermana mayor a la casa del Almirante, en Bombay. Volvieron a Inglaterra para el siguiente verano, pero habían pensado  regresar a la India al invierno siguiente para asistir al Durbar (recepción formal de diversos príncipes de la India) presidida por el rey Jorge V. Como no le gustaban ese tipo de compromisos sociales, Madeleine pidió que le dispensaran del viaje y se quedó en Inglaterra.

 

A los  26 años, Madeleine se hizo agente de música y se encargaba de contratar músicos europeos continentales para Inglaterra. No es raro que estuviera enamorada de la música de Beethoven.

 

Cuando estalló la gran guerra (1914-1918) con todos sus prejuicios para todo lo alemán, incluso para la música,  se fue al campo a ayudar en las granjas. Al finalizar la guerra, trabajó duro para volver a la música de Beethoven en el conservatorio local. En aquel tiempo tuvo contacto con el Premio Nobel Romain Rolland, que había escrito su libro "Mahatma Gandhi". Y pensó que le gustaría ir a la India para conocer a Gandhi, al que escribió en inglés.

 

Tras muchas meditaciones, Madeleine decidió hacer el viaje, pero antes aprendió las virtudes de  lo que ella suponía le iban a gustar al líder espiritual: dejó el alcohol, empezó a ayunar, hilar y tejer y al cabo de un tiempo, sin avisar a nadie tomó un barco en Marsella y se fue a la India, según hemos dicho. 

 

La lucha del Mahatma por la independencia de su país, entrañaba la reunificación de todos los habitantes del subcontinente y el fin de siglos de divisiones de castas y religión y la autodeterminación de la India. Todo eso era sumamente atractivo para Madeleine. Y cuando ella llegó ante el maestro indio éste le recibió con una amplia sonrisa y le dijo "Hija mía. te llamarás Mirabehn", es decir "Hermana Mira".

 

 

La comunidad y su vida

 

La comunidad (Sabartami Ashram) -hoy se diría la comuna- de Gandhi comprendía doscientas personas, aunque constantemente le acompañaban sólo 79. La hora de levantarse era las 4:00 am y se rezaban oraciones matutinas a las 4:20 junto al río. La comunidad no era monástica. Todos tenían a Gandhi como al "Bapu"  o padre. Este ayunaba con frecuencia más de lo que le permitían sus fuerzas. A veces acompañaba a Gandhi en sus largas jiras, pero su obligación principal era mirar por sus necesidades personales.

 

Todos vivían muy cerca de la naturaleza. El silencio y la soledad eran esenciales. Durante los primeros tiempos, Mirabehn tenía como misión impartir clases de inglés, así como enseñar  prácticas de enfermería que había aprendido en Viena. Se ocupaba también de otras labores comunitarias, como la limpieza de las letrinas y las  comidas.  Apenas le quedaba tiempo para escribir la biografía del maestro, titulada "Experimentos con la verdad".

 

Pronto comenzó a vestir los saris indios, cosa que Gandhi no aprobó y resolvió hacer voto de castidad. Aunque su nuevo padre trató de persuadirle para que retrasara su decisión de ser miembro de la comunidad a parte entera,  ella optó por lo contrario. Era Noviembre 1925, ésta estaba ya tomada en realidad desde que Madeleine dejó Inglaterra. Así que el Mahatma practicó la ceremonia ritual, que era muy simple: le cortó el pelo, le dio un golpecito en la espalda y le puso una especie de capucha sobre la cabeza.

 

Gandhi era un hombre muy sencillo y muy directo, con gran sentido del humor y del diálogo. Sus cartas lo muestran: iba al grano enseguida. Su relación  con Mirabehn era especial: fue la única mujer occidental en su vida. Conforme pasaban los años y ella se hacía más ducha  en lenguas de la India, sus actividades y responsabilidades se ampliaban.

 

Trabajaba no sólo en la comunidad, sino en otros Ashram que se iban creando. Además, estudió a fondo  la técnica de hilar, la vida rural y la reforestación,  trabajos básicos de su gran familia.

 

Pero su papel principal era ser el correo personal de Gandhi en un país que ocupaban los ingleses. Llevaba cartas o mensajes verbales a los grandes personajes británicos como el virrey  y otros. El Mahatma decía que era en eso una "enviada de Dios", pues ningún hindú hubiera podido hacerlo sin despertar sospechas de la policía colonial.  India le debe siquiera un pedazo de su independencia.

 

Cuando se produjo la invasión japonesa del continente asiático que podía amenazar la costa oriental india, fue allí para ayudar a los miembros del Partido del Congreso a entrenar a los campesinos en la lucha no violenta de no-cooperación con el posible invasor.

 

En aquel tiempo se celebró un Congreso General del comité del partido y allí fue a informar detalladamente a Gandhi de la situación de la costa este y fue detenida y encarcelada junto a Gandhi y su gente. Les tuvieron encerrados en el palacio del Aga Khan.

 

Era su tercera detención pues ya había estados dos veces en prisión por enviar información a Europa y América, sobre la situación en la zona, comunicando los detalles vitales de todos los aspectos y las reacciones del pueblo, etc.

 

Cuando año y medio después. Gandhi (en sus notas biográficas Madeleine le llama "Gandhiji", que era su diminutivo), y el resto del grupo (excepto Kastur y Mahadev desai) fueron puestos  en libertad, la Slade decidió montar su propio aunque pequeño Ashram. Eligió un terreno de diez acres de tierra situado entre _Rishikesh y Hardwar donde desarrollar el trabajo de manufactura de tejido hilado y agricultura y llamó el lugar Kisan Ashram.

 

Dos o tres años después Sardar Datar Singh (Sardar Bahadur Sir Datar Singh) le pidió que creara un gran centro ganadero financiado por el gobierno central de su estado y el de la Unión India. 

 

Así que pasó su Kisan Ashram a los trabajadores del hilado gandhianos.  Y seleccionó tierras para una granja de ganado que medía cuatro millas de largo y estaba asentada en la rivera derecha del Ganges desde Rishikesh yendo hacia Hardwar. Lo llamó Pashulok y actualmente ha adquirido un gran desarrollo en el plano de la horticultura y cría de animales.

 

En los días de la Conferencia Redonda de  1931, acompañó a Gandhi a Inglaterra como portavoz. En esa época realizó una breve visita a los Estados Unidos para dar conferencias y charlas por radio. Allí tuvo ocasión de entrevistarse con Eleanor Roosevelt, la esposa del presidente.

 

Al volver a Europa antes de su regreso a la India, se entrevistó con los personajes políticos más relevantes de Inglaterra: Sir Samuel Hoare, Lord Halifax, Winston Churchill, General Smuts, Lloyd George y Clement Attlee, Unas duraron más que otras, pero en todos sintió respeto sincero y en algunos casos afecto cálido hacia la persona de Gandhi.

 

A ella personalmente las grandes figuras de la política británica le trataban según sus ideas. Por ejemplo  Lord Halifax, el Ministro del Exterior británico, mostraba su simpatía cuando le hablaba de liberar a los intocables, pero no quería política. El "status" de la India era el de dominio.  Lloyd George era admirador de Gandhi y por tanto de su embajadora Mirabehn. Pero con Winston Churchill el diálogo era difícil o imposible. "No existe India como nación" decía. Se refería  a las diferencias sociales y religiosas y la forma en que estaba dividido el país en pequeños Estados.

 

 

Prisión para todos.

 

La demostración del cariño de Gandhi por Mirabehn  era más práctica que verbal. Ella, como Gandhi, su esposa y sus secretarias Mahadev Desai y Pyarelal Nayar, pasaron varios años en prisión. Ninguno de ellos fue maltratado por los ingleses, pero las campañas de desobediencia civil no violenta y la no cooperación desmoralizaban hasta tal punto al gabinete británico que cuando el virrey decretaba la prisión, era para todos.

 

Gandhi se preocupaba de todos los de su Ashram en la cárcel y en especial de su "enviada de Dios". Una vez que ésta estaba encerrada muy lejos y enferma, el Mahatma viajó varios miles de kilómetros para visitarla y atenderla. El ayuno de Gandhi era personal; cuando declaraba que era "hasta la muerte", los británicos, temerosos, le ponían en libertad. Si él moría la guerra civil a tres bandas: británicos, musulmanes e hindúes se consideraba inevitable.

 

Pero las cosas no fueron como Gandhi esperaba. Los años de preparación para la retirada británica, 1946 y 1947, fueron desalentadores para él. Había logrado, al menos desde el punto de vista legislativo, abolir las leyes contra los británicos, pero cuando Jawahalal Nehru se convirtió  en Primer Ministro, el 5 de agosto de 1948, tras el asesinato del Mahatma, el país estaba más dividido que nunca e incluso hubo una guerra en Pakistan que duró diez días.

 

La lucha de 39 años del Mahatma para unir a los musulmanes y a los hindúes había fracasado  y Madeleine Slade no figura en ningún diccionario editado en Inglaterra, por lo que el trabajo de localizarla parecía hecho  para un nuevo Sherlock Holmes.  

 

 

 

EL COMPLOT PARA MATAR A GANDHI

Escrito por albertoelosegui 05-03-2006 en General. Comentarios (12)

                                                                        

 

Enero1948-Enero 2006 

 

 

Se han cumplido  58 años del asesinato de Mohandas Karamchand Gandhi, líder nacionalista hindú que no ocupó cargo político alguno pero  fue el forjador de la independencia del subcontinente indio. Gandhi deseaba  terminar con el dominio británico, pero en un  sólo país en que convivieran hindúes y musulmanes. Fue siempre el Mahatma (Gran alma), palabra compuesta del sánscrito "maha" (Gran)  y "atman" (alma), título que le confirió otro gran pacifista Rabindaranath Tagore.

 

Las nuevas  generaciones conocen a Gandhi más por la película de Richard Attenborough, que tendrá su espacio en las páginas de cine bajo el epígrafe de "Grandes Directores" como lo tendrá el actor Ben Kingsley, protagonista del film, que históricamente tiene lagunas e inexactitudes, pues fue concebido para el mercado anglosajón.

 

Este reportaje se aparta pues del filme que batió el record la noche de los Oscar de 1982, resucitando por un medio audiovisual la figura de "la Gran Alma". Y como si fuera un guión reproducimos la verdadera historia, no explicada por el guionista John Briley, quien también ganó su estatuilla, aunque se apartó de los hechos.  El de Gandhi fue el primero de la cadena de atentados político-religiosos de la posguerra: los hermanos Kennedy, Martin Luther King, Sadat, Indira Gandhi, muerta en 1984 por un fanático "sikh" de su guardia y luego el de Rajiv Gandhi, su hijo y primer ministro, en 1991.

 

Sin duda Attenborough o más probablemente el guionista Briley trataron de personalizar al fanático hindú  y acercarse más a una comparación  que el público captara fácilmente. Así  asimilaron  a Nathuram Godsé (el asesino material) que disparó certeramente sobre Gandhi a John Wilkes, el actor mediocre que mató a Lincoln en el teatro  Ford de Gettysburg, Washington.  1865. Eso hacía el film más comprensible para el público norteamericano. Pero también es muy posible que a la hora de escribir su guión Briley no conociera lo  intrigado  del complot y no quisiera decir que  la popularidad de Gandhi había bajado también entre los musulmanes. Trataremos de ofrecer paso a paso los hechos.

 

 

Nueva Delhi, viernes 30 de enero de 1948.

 

El jardín de rosas de la mansión del industrial Birla se halla lleno de fieles. Fuera, hay muchedumbre y altavoces. Como todos los días durante los últimos años, Gandhi, 79 años, se reúne en algún lugar de la capital en oración con su pueblo. Ni un solo uniforme en la abigarrada multitud. Los británicos ya se fueron el pasado mes de agosto.  . El Mahatma ha prohibido a la policía india -porque lleva armas- mezclarse con la gente, diciendo "Ram, Dios, es mi sola protección".

 

Contrariamente a su costumbre, ese fatídico día Mohatma Gandhi, en vez de celebrar el rezo en un barrio de "intocables" (bhangis) que literalmente son los encargados de limpiar los pozos negros de inmundicias, esta vez el acto tendrá lugar en Birla House, la morada de G.D. Birla, su proveedor de fondos. Gandhi estaba tratando de formar siquiera una federación que uniera a hindúes y musulmanes e iba a anunciar un viaje con su comitiva a Pakistán.

 

Es con esa escena que hace 25 años, el cineasta inglés Sir Richard Attenborough comenzó su film "Gandhi". Imágenes punzantes y simbólicas porque éste fue el primero de una larga serie de atentados según hemos dicho.

 

India era libre, según Lord Mountbatten lo acababa de anunciar en su discurso ante el Parlamento británico, en Londres, recordando que  el Imperio Británico nacido del caballo de Troya de la Compañía de las Indias Orientales instalado en Calcuta que competía con los franceses en el siglo XVII y las fuerzas de Robert Olive, unos años después, y era hora -dijo- que tal injusticia terminara . Se había  señalado como fecha el 15 de agosto de 1947 para recordar que ese mismo día, dos años antes, los soldados nipones se habían rendido al ejército británico bajo cuyo mando lucharon  miles de soldados indios. La decisión de dar la libertad al subcontinente  estaba condicionada a la formación de dos estados soberanos. la Unión India y Pakistán , hindúes y pakistaníes respectivamente que se odiaban por motivos religiosos y no cordialmente.  

 

Pero el filme no explica en tres horas la verdadera historia del asesinato, sus motivos y antecedentes de los complotados y nosotros  trataremos de reconstruirlos. El crimen no  fue la obra solitaria de un fanático asesino. Como en el atentado contra Lincoln, hubo una confabulación de fanáticos dispuestos a todo. Han pasado 58 años y ha habido por lo menos diez versiones. Ojalá ésta resuelva muchos enigmas de la muerte de Gandhi.

 

 

1978: Ultima entrevista entre Mountbatten y Dominique Lapierre y Collins.

 

El complot contra Gandhi supuso la complicidad de seis personas. Los dos jefes del grupo, Naturham Godse (ejecutor) y Narayan Apte (el cerebro del complot) fueron ahorcados en 1949  y los otros cuatro condenados a perpetuidad. Pero luego  fueron amnistiados y  puestos en libertad definitiva mucho  antes de lo esperado.  Y en 1964 hablaron pública y desordenadamente. Hasta entonces silencio y después  mil versiones dignas de la prolífica imaginación de los autores y de sus fobias o filias.

 

Es en la parte trasera de un almacén de saris de Nueva Delhi que se puede encontrar a Madanlal Pahwa, el que suministró los explosivos destinados a matar a Gandhi y probablemente a cientos de sus seguidores. Cuando fue liberado Pahwa se dedicó  a la pacífica fabricación de juguetes. A 1.500 kms. de allí, en un miserable taller de la afueras de Bombay, trabaja Digambar Badge, quien agenció el revólver del crimen , una pistola Beretta negra, calibre 7,65. Después de 1948 fabricaba chalecos contra balas para políticos, dictadores africanos y latinoamericanos y estaba haciendo fortuna.

 

Aunque no seguimos un orden estrictamente cronológico, para que el lector interprete  los hechos, sí diremos que, según manifestó uno de los  liberados anticipadamente en 1964  en sus primeras declaraciones a los periodistas, los tres tiros fueron tan certeros que Ganhi murió instantáneamente y no tuvo tiempo, como dicen las ya leyendas indias ni de juntar las palmas de la mano para bendecir a su agresor pronunciando el nombre de "Ran" (Dios). No pudo decir nada. En vista de esos detalles  y otros el film de Attenborough fue acogido con escepticismo en la India y  la declaración judicial del asesino fue publicada solo en 1989, en Londres, en pocas copias, pues Gobierno británico las prohibió. Pero en definitiva creo que la película fue beneficiosa para la imagen del Mahatma y sus fieles, por lo menos en Occidente. 

 

Los documentos y la película  prueban el laxismo de la policía hindú en el seguimiento de los complotados y en cualquier investigación sobre el  plan, así como el no haber mezclado entre la multitud creyente, algún agente sin armas y de civil, etc. Claro que no era fácil pensar que un hindú pudiera siquiera pensar en cometer tal sacrilegio y ya no estaba allí Scotland Yard.  Hoy se diría que tanto Isaac Rabin en Israel  y Bandarakaije, en Ceilán, también fueron presumiblemente, muertos por uno de los suyos.

 

 

Un grupo de seis todos exaltados

 

Las cenizas del asesino de Gandhi no fueron arrojadas al río Ganges sino más bien conservadas en una hurna sagrada "de generación en generación" hasta el día en que "nuestra madres patria, dividida por los traidores en India y Pakistán, se vean reunificadas bajo la sola bandera del Imperio Hindú". Los dos condenados fueron conducidos al patíbulo bastante después de la muerte de _Gandhi, el 16 de Noviembre de 1949, es decir cuatro años después del fin de la guerra mundial. Dieron al responsable de la ejecución un mapa de la India, hecho a mano (tal como era el subcontinente antes de la partición) y otros. después llevando una bandera del Imperio Hindú -al igual que las que abundaban entre el público -color ocre (el del Hinduismo) y un mensaje justificando el asesinato y sin arrepentirse de él y declarando a Gandhi traidor, oportunista y amigo del colonialista inglés. Al final cantaron el "Nosotros te saludamos divina Patria" antes de ser colgados.

 

Este testamento nos permitiría por sí solo comprender la motivación de los fanáticos, a la que nos hemos referido brevemente, que para la extrema derecha hindú son mártires. Era el mismo mensaje de Chandra Bose, el amigo de Hiro-Hito, organizador de la guerrilla antialiada en Birmania, durante la Segunda Guerra Mundial.

 

 

La India nueva y libre, según Lapierre, Collins y Mountbatten

 

Según una conversación que Mountbatten  mantuvo poco antes de su muerte en 1979, con  Dominique Lapierre y Larry Collins, autores de "Esta noche la libertad" y otras notables obras,  texto no publicado en Francia sino 20 años después, en 1997,  las doce campanadas que celebraron la independencia en la noche del 14 al 15 de agosto de 1947, llegaban a un país lleno de terribles augurios. Por un lado existía la nostalgia de la  India Imperial que se había ido formando al abrigo del Imperio Británico, con los Lanceros de Bengala, los extravagantes maharajás que habían sustituido al elefante por el Rolls-Royce,  a la caza del tigre había seguido  la moda de los partidos de polo en un césped verde inmaculado. Se recordaba a  los altivos "memsahibs" con sus legiones de sirvientes; los administradores ingleses que tenían todo eso y mucho más y llevaban  traje de etiqueta hasta en los largos viajes por la selva y eran raza aparte. Y por fin  cientos de miles de se morían de hambre, lepra, malaria y tuberculosis,  simplemente porque el SIDA no había llegado.

 

Y nacía una India nueva en una noche triunfal aunque dividida cruelmente, casi descuartizada entre sus religiones, su miseria, sus castas pero  por una noche, libre. Pero ya al día siguiente estallaron los motines, -que antes habían sido "sofocados"  siempre por el ejército inglés- entre musulmanes e hindúes. Millones de sikhs, hindúes.  bengalíes, y musulmanes que habían compartido más o menos juntos su miseria bajo el ocupante inglés, se vieron arrancados de sus hogares por sus enemigos de raza, religión o casta y muchos  obligados a cruzar la frontera -de la India o del Pakistán- con lo puesto y su numerosa prole. Los cálculos cifraban esos éxodos en unos 15 millones de personas.

 

En el curso de la última vez que Lapierre y Collins entrevistaron o más bien conversaron largamente con Mountbatten probablemente en Londres, el ex-virrey cifraba el número de muertos en esos choques raciales con transfondo  religioso en 200.000 personas. Por nuestra parte sabemos que nada más terminar la guerra mundial, en julio de 1946, en las calles de Calcuta, voluntarios de varias asociaciones humanitarias, recogieron 19.000 cadáveres que hubo que incinerar por peligro de epidemia tras choques que duraron unas semanas. Y es por todo eso -lo repetimos. que Gandhi iba a anunciar un pacífico viaje a Pakistán que sólo la muerte le impidió realizar.

 

EL ASESINATO DE GANDHI.

Escrito por albertoelosegui 04-03-2006 en General. Comentarios (16)

 

 

 

 

 

                                                   

 

 

                  Gandhi y a la derecha Lugar del atentado contra él.

 

 

 

La conjura al detalle 

 

Según el plan original la muerte de Gandhi debía ir acompañada de seis explosiones provocadas por Gopal Godse  y los demás, que lanzarían una bomba cada uno. Hay autores que afirman que eran granadas de mano. Las armas eran deficientes, excepto la pistola.

 

Pero es más lógica la versión de que la culpa de la caída del grupo fue de Digambar Badge que debía prender la bomba mediante una cerilla o un mechero que se le cayó al suelo.  Nos imaginamos las viejas bombas de los primeros anarquistas Sacco y Vanzetti. Badge recuperó las cerillas, pero la bomba se le cayó al prender la cerilla aunque no explotó.

 

Alguien se dio cuenta y se abalanzó sobre él. El terrorista se resistió, pero fue detenido y gracias a sus protestas, los que le tenían agarrado de la chaqueta se dieron cuenta de que no era un musulmán, pero le quitaron lo que llevaba y le condujeron a una comisaría de la nueva policía hindú. Si llega a ser musulmán no llega vivo..

 

Allí un tranquilo comisario, muy novato, le tomó declaración y Badge  confesó todos los detalles del complot tan atropelladamente, que le tomaron por un alienado que estaba bajo la impresión de los disparos que mataron a Gandhi. Y la policía le tomó el nombre y dirección y le dejó libre.

 

No fue esa detención la que dio la pista, de la cual salió toda la madeja tejida en torno el Mahatma, pero entrañó la caída de Madanlal Pahwa. Los otros lograron huir cuando se estaba investigando en la región de Maharastra.

 

Nathuram Godse (hermano de Gopal) fue al fin detenido y sostuvo que había actuado en solitario, aunque Apté y Vishnu Karkara se hallaban a pocos metros del asesino en el jardín de rosas de Birla House, en Nueva Delhi.

 

Y era en Poona,  no lejos de Bombay, donde vivía Gopal Godse, el hermano del asesino material (Nathuram Godse) y Narayan Apté, con reservas sobre el nombre, que fue el segundo ahorcado, en 1949. Puede que estuvieran comprometidos más de seis, pero los nombrados  sí lo estaban de verdad.

 

 

 

El día 18 de enero de 1948, 12 días antes del crimen, se pusieron todos en ruta hacia Nueva Delhi, Nathuram Godse y el sexto -Narayan Apté, quienes tomaron el avión de "Air India" mientras los otros cuatro utilizaban el express "Frontier Mail". En una "tabla" (tambor hindú) el traficante de armas Digambar Badge llevaba escondidas seis bombas de mecha, otros artefactos y un revólver. La intención primera era hacer una masacre que incluyera al mayor número de fieles del Mahatma.

 

Los seis conjurados se negaban a cualquier diálogo, ayuno, boicot a la Corona, etc. y hablaban en abstracto mal de Gandhi, como un cobarde, traidor y hereje. Ellos iban a matar la serpiente por la cabeza.   Pero para concretar el papel de cada uno se alojaron en una suite en el lujoso Hotel Marine y pusieron  como fecha de la intentona el 20 de enero, por lo que es posible que tuvieran otra reunión para posponer  la fecha. Los  encargados de hacer explotar las seis bombas (de mecha) eran el propio Digambar Badge, que se situaría a veinte metro del micrófono por el que hablaría el Mahatma para anunciar su viaje de paz a Pakistán.

 

Los otros cinco, como digo, se volvieron a reunir probablemente en Bombay y repartieron los explosivos. Y no ha quedado claro si las bombas debían estallar antes o después del atentado, pues el propio Digambar Badge había pasado la pistola Beretta a Naturham Godse, que se colocaría lo más próximo a Gandhi y le dispararía a bocajarro. Era muy sereno y estaba acostumbrado a las armas.

 

El día señalado para el viaje era el 30, ampliamente anunciado en el país,  tras un rato de recogimiento y oración, a las 4 de la tarde, tras rociar de pétalos de rosa la imagen de la diosa Nakshmi Narayan  y el dios  Kali, Gandhi se sentó en el suelo mientras los confabulados se situaban estratégicamente alrededor del jardín.

 

Karkare ha contado muchas veces los hechos, pero dando diferentes versiones: él vio a Nathuram Godse acercarse al Mahatma que iba a tomar la palabra, se inclinó hacia él y le dijo dulcemente:  "Namasté Gandhiji"(Bendito Gandhicito, literalmente). Improvisadamente sacó el revolver Beretta y disparó sobre el apóstol tres tiros al pecho. El Mahatma, (alma buena), murmuró,  según el film: "He Ram, He Ram" (Dios mio, Dios mio) y juntó sus manos como para bendecir al que le asesinaba. En la realidad no parece que tuvo tiempo.

 

 

Un caso distinto al de Kennedy, Luther King, etc.

 

Lo que contó exactamente  Nathuram Godse en sus primeras declaraciones

tras ser detenido y mucho antes de ser ahorcado,  no apareció en la prensa occidental. Sin duda alguna las noticias de todos estos hechos provenían de corresponsales de Londres en Nueva Delhi y quizá el temor de que se reprodujeran caos sangrientos movió el brazo del censor, lo cual era hasta lógico en vista de los choques raciales de esos días.

 

Se han escrito cientos de libros sobre las causas del asesinato de los Kennedy o el de Martin Luther King y ya desde el principio, de lejos o de cerca, están los motivos políticos de los atentados (las diferencias de color y de raza, claramente diferenciados). Pero el meterse a investigar cómo alguien de los tuyos va a venir a matarle, en el caso del Mahatma, eso lleva a un rompecabezas en el que a un occidental le faltan piezas o le sobran. De haber sido un pakistaní el asesino de Gandhi, el "puzzle" hubiera sido fácil de solucionar. ¿Pero un hindú?

 

Entonces y a falta de todo  eso en el filme de Attenborough e incluso de alguna referencia clara en la obra de Dominique Lapierre  y Larry Collins, lo mejor es dejar la lupa de lado y tratar de guiarse por la  historia de los asesinos para responder al  por qué lo hicieron. 

 

Los brahamanes son una casta o subcasta (el Pandit Nehru lo era) más pura o elevada de la sociedad india. Su gente en general se alineaba con Gandhi y era susceptible de seguir su doctrina.

 

 El asesino material del Mahatma, Nathuram Godse nació en Maharashtra, en una familia brahman pero de la clase de los chitpavan, los más influyentes guerreros en la época precolonial, famosos porque en el siglo XVII habían servido con oficiales de los shivaji, que habían derrotado a los mongoles. Al marcharse los mongoles, llegaron los colonialistas y los descendientes de los Shivajis siguieron siendo partidarios de la violencia.

 

Compartían, no  como su Biblia pero como su Norte heroico el "Bhagavad Gita", un libro semisagrado, lo mismo que Gandhi, pero éste le había dado una interpretación, digamos pacifista, aunque este término en realidad no le satisfacía al Mahatma, que se consideraba más exactamente  activista no violento.

 

Esta interpretación gandhiana no gustaba a la población de Maharastra. El padre de Godse Savarkar, había sido condenado a perpetuidad por su oposición fanática y violenta al Imperio británico. Luego fue trasladado no se sabe a dónde y así hasta 1931.

 

Nathuram fue una especie de secretario de su padre y en 1937 (durante la guerra civil española) siguiendo un poco la moda de los  totalitarismos de  Occidente y de  Asia que parecía que iban a ganar (ver Hiro-Hito),  Savarkar aprovechó un indulto para fundar el "Hindú Mahasabha", que se oponía virulentamente al Partido del Congreso, de Gandhi y abogaba por luchar por la independencia con las armas, al lado de los japoneses. Es decir el Partido pro-nipón hindú, por establecer  una referencia.

 

 

La carta de Gandhi a Hitler

 

"La única solución, matar a Gandhi" se decía en algunos medios de hindúes extremistas. Durante la guerra mundial, Japón quería hacer de la India, "la perla de Asia" arrebatándosela a los ingleses. En 1941, Churchill tenía a Gandhi en la cárcel, pero al verse solo (antes de Pearl Harbour) pidiò a  aquel que escribiera una carta a Hitler, pensando que no lo haría y el Mahatma que sabía cual de los males -en aquel momento-  era el peor, lo hizo. Es una carta no violenta, bellísima, que la tuve, pero la presté y no me acuerdo a quien.

 

Gandhi nunca creyó que el Pacto Chamberlain-Hitler (1938) para una paz duradera iba a librar a Inglaterra y a Europa de un ataque relámpago nazi. Gandhi conocía a los ingleses mejor que Churchill y a los alemanes mucho mejor que Chamberlain,  el último "gentleman".

 

El caso es que la idea de "matar a Gandhi" como única salida para los partidarios de un Imperio Hindú, aliado del Imperio del Sol Naciente (Hiro-Hito) cuando éste hubiera ganado la guerra, prendió en las mentes febriles de los enemigos de Gandhi. La conquista de China, Singapur, Siam, por parte de los poderosos ejércitos de Japón hizo temer al Alto Mando Británico que -de llegar a Nueva Delhi- los totalitarios, el Eje, tenían ganada la guerra.

 

Churchill se dirigió a Gandhi (al que tenía en la cárcel con muchos de sus adeptos, separatistas) y le preguntó  si sería posible que la India formara un ejército para detener a los japoneses en las montañas de Birmania. El Mahatma dijo que sí, si Londres abría todas las cárceles. El Premier lo hizo y se formó un ejército, incluso con una minoría pakistaní. Unos 200.000 hombres.  

 

Tenían que combatir no sólo a los nipones -armados y asesorados por profesionales alemanes-, sino al Subash Chandra Bose, el colaboracionista hindú que había formado su propia fuerza guerrillera. Y es ahí donde podría incluir, como asesor operativo no violento de las fuerzas aliadas en Birmania, a George L. Steer, autor de "The Tree of Gernika", tan alabada como vituperada, que traduje después y que  según Pierre Villar, una gran autoridad en el tema, es de los diez mejores libros de la guerra civil, localizada en el País Vasco (1936-1937) y a quien el lehendakari Aguirre -al igual que a Monnier- tenían en gran estima.

 

También llegaron a Nueva Delhi otros jefes militares para frenar a los nipones y a los colaboracionistas hindúes de Bose . Este iba a ser el "quisling" hindú en su Imperio bajo la tutela de Tokio, al ganar la guerra.  Bose no era un recién llegado a la política india, pero sí a la guerra. Había sido presidente del Congreso de Bengala en 1938.

 

Y naturalmente,  los complotados estaban con él. Y si entre esta lucha y la huida de Bose y de los nipones de Birmania transcurrieron casi diez años, en la idea original de "matar a Gandhi" por traidor pudo haber además la motivación tiempo, después de la venganza. Explicar eso no es fácil porque hay muchos factores. Pero estamos haciendo un puzzle de dos mil piezas.

 

El ejército hindú defendió Birmania, que era el único parachoque que tenía la India y fue una guerra de guerrillas encarnizada, difícil por las lluvias  (el monzón), el terreno y la malaria. Al final Bose y los suyos al igual que los japoneses tuvieron que rendirse, mucho antes de Hiroshima, ante las fuerzas aliadas que comandaba Lord Mountbatten.

 

 

Con la muerte de Steer siguió la violencia sobre Tokio

 

Steer, bajo las órdenes del general neozelandés Bill Slim propuso trasladar a Nepal, al pie de los Himalayas, la "Indian Field Broadcasting Unit". Creo que la mejor unidad de guerra psicológica del XV Ejército Indio, por medio de las mejores emisoras de Radio, propaganda bien impresa en japonés etc. 

 

Deseaban iniciar una gran campaña contra  las emisoras japoneses que inundaban el continente. Slim y el Brigadier R.V.C. Cavendish estaban entusiasmados con la idea y le prometieron a Steer amplios medios para contrarrestar las voces de Hiro-Hito. Era algo que se necesitaba para lograr una rendición "civilizada"   de la población civil nipona y evitar los terribles bombardeos del "Strategic Air Comand" aliado,  que causaban miles de muertos en Tokio  todos los días.

 

 Pero, el día de Navidad de 1944,  Steer murió en accidente cuando su jeep lleno de material y gente cayó a un río bastante crecido. Su tumba es la última de 71 soldados asiáticos, indios, coreanos, gurkhas, birmanos, que allí quedaron y la campaña de la cadena de emisoras en japonés (los locutores eran coreanos que habían aprendido japonés como única lengua durante la ocupación de Corea por Hiro-Hito) murió. Después llegó Hiroshima y el retorno a la barbarie.