Alberto Elosegui

De Gardel a Franco pasando por Eva Perón

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Eva Perón pronunciando un discurso ante Francisco Franco y su esposa Carmen Polo en el Palacio de Oriente.


IV. De Gardel a Francisco Franco pasando por Eva Perón.                       

A la muerte del Rey  del Tango, brillaron en el cine dos poetas del tango, Romero Manzi y Enrique Santos Discépolo -director e intérprete respectivamente.

Al gobierno del General Perón -10 años después- tan monopolista en intervenciones populistas estatales, se le achaca el no haber desarrollado esta especialidad popular del tango y haber preferido importar películas de Hollywood, aunque el dictador estaba en el bando de Hitler y sus secuaces. 

Esto se debe, en gran parte a que su esposa Eva Duarte (en realidad Eva Ibarguren, hija natural también como Gardel) aunque en sus comienzos desde las”pulperías" hasta Radio Belgrano, sí interpretaba de vez en cuando milongas, sin embargo del brazo de su empresario  el "Moro González" trataba de picar másalto y dejar lo popular.

Personalmente, sus ídolos eran Jean Harlow y MaryPickford, incluso en el peinado, en el tinte de sus cabellos y vestimenta siempre muy cara e importada. Se ufanaba de representar a Amado Nervo, Kafka,etc. Algunos la calificaban de snobista. El usuario tiene la última palabra.

 También Evita, una vez en el poder, trató de ayudar al "Gardel de las provincias" Magaldi, que había triunfado en el Teatro Junin y sobre el cual hay seis o siete versiones. Algunos de sus biógrafos lo describen como un hombre paliducho con voz de "tenorino italiano", que no estaba ni de lejos a la altura del Rey del Tango.

Años antes Magaldi había introducido a Evita al critico teatral Edmundo Guipurg, que la aceptó cuando apenas tenía 19 años. Circulaban también rumores de interesesamorosos lejanos a lo artístico. Nada de eso parece que llevó a Evita a ayudar y promocionar a Magaldi. Quizás el capricho de “descubrir” nuevos talentos.

Esto viene a cuento para decir que entre Carlos Gardel y Eva Perón la única relación posible fueron los ríos de lágrimas que corrieron en Argentina cuando murieron el 24 de junio de 1935 y el 26 de julio de 1952, respectivamente. Dos fechas claves de historias diferentes y que, sin embargo, coinciden en la creación de una mitología que se renueva una y otra vez y que todos  relatan nostálgicamente "con la frente marchita". Pero a Evita no se le puede negar el deseo y la voluntad de ayudar a causas  “descamisadas”, sobre todo si eso le permitía ascender a cotas inaccesibles y esotéricas de actualidad, fama, poder y riquezas.

 Un idilio con el frágil Gardel II no hay comadre que lo mantenga en serio,  pues sería lo mismo que decir que viajó a España con el propósito de ligar con Francisco Franco. La “perona” ayudó mucho al Generalísimo Franco porque a Perón le interesaba políticamente tener un incondicional al otro lado del Atlántico, que bebiera del mismo botellón del totalitarismo y le acercara a sus amigos del Vaticano.

Aparte de los centenares de alemanes que Franco había escondido al sur de la isla de Fuerteventura, la cual adoptó, estaba preocupado por la paupérrima condición de la isla de Gran Canaria. Y se lo mencionó a Evita. Y en el curso de su triunfal viaje por España, siempre generosa, Evita tuvo el gesto de mover su poderoso brazo compasivo en favor de la hambruna de las islas Canarias (sin que su anfitrión se lo pidiera específicamente), enviando a las islas Canarias grandes barcos mercantes cargados de carne enlatada y trigo para el pan de  racionamiento canario que mezclaba para hacerlo negro,pero para aquella gente algo era algo..

Evita estaba empeñada en echarle una mano  por múltiples razones que ni ella misma podría explicar, aparte de la propaganda cuasi personal que la jira europea le acarreó. También la diplomacia argentina ayudó al Caudillo en las Naciones Unidas,lo cual fue una máscara de oxígeno  para aquel régimen inquisitorial del Patriarca español. Argentina arrastraba a otros regímenes totalitarios latinoamericanos a la hora del voto.Y también a los "neutrales" de Sudamérica y por supuesto a los cazadores de fantasmas de la Casa Blanca.

Se le dio tal promoción por  prensa y radio (y el No-Do) a esa ayuda argentina peronista y a la imagen de Evita que todos en España y fuera, se la creyeron porque el gran montaje caritativo estaba bien montado gracias a la censura.  Sólo que pocos de estos barcos (no se sabe su número y el alcance en cifras de la ayuda global argentina) jamás llegaron al puerto de Gran Canaria y no por culpa de algún torpedo equivocado de última hora. Los barcos, ya en alta mar,  eran desviados a Italia mediante un oportuno telegrama dirigido desde Madrid al capitán del navío argentino y llegaban puntuales a su nuevo destino, que solía ser Nápoles.

El régimen italiano, también agradecido, tanto por el recuerdo  de las triunfales acogidas en España  al   Conde de Ciano(al que Mussolini terminó por fusilar convirtiendo a su yerno en mártir), como por lo importante del regaloItalia tambien pasaba hambre), retribuía a Franco en especie: posiblemente armas, municiones, calzado para la tropa,”condottieri” y joyas, quizás  para las damas del entorno del palacio de El Pardo y algún que otro abrigo de piel, a espaldas del hambre de las poblaciones canarias y la desilusión de los también descamisados, famélicos trabajadores isleños o en el paro, del Puerto de la Luz.

Algun Cabildo complaciemte o el gobernador civil, que por lo general era peninsular , arreglaban la chapuza convenientemente y el racionamiento canario se consumía en Italia quizás  con la música nostálgica del Giovinezza en vez de oírse en Las Palmas el eco tan canario de "Roque Nublo".Casi nadie se atrevía a protestar porque hasta las amas de casa sabían algo de las masacres de demócratas durante la guerra realizada por los pelotones franquistas.

Eso se supo gracias a la declaración de pilotos vascos de los mercantes argentinos y de un capitán de la misma nacionalidad, que habían escapado "ilegalmente" a la Argentina cuando Bilbao cayó en manos franquistas y fascistas del Duce (junio l937)y en Buenos Aires se enrolaron en la Marina Mercante argentina. Y lo difundió Monseñor Pildain, obispo de Gran Canaria, que estaba semidesterrado en las islas.

Tal cosa no trascendió entonces por la obvia censura global hispano italiana. La mordaza duró casi medio siglo y los grandes montajes, más. Y Evita y el pueblo argentino tampoco llegaron a saberlo nunca. Probablemente, Y aunque poco tiene que ver con Gardel no cabe duda que conviene oírlo también “con la frente marchita” y los labios apretados. El olvido no puede cubrir semejantes hechos  y los protagonistas han muerto ya. Y antes, murieron de hambre o de tuberculosis muchos isleños.En cuanto a la promoción del tango por el régimen de Perón,ésta fue casi nula.Para probar su argentinismo,Perón en una famosa fiesta,se disfrazó de gaucho y la cosa dio que hablar entre sus opositores por el hecho de que dejara la gorra militar y se "popularizara", aunque sin música de tango.

 

V.- Epílogo: El blog permite reconstruir la historia olvidada

Dentro de 50 años será incluso difícil enterarse de esas y otras cosas, pero ahora la red sin censura brinda esas oportunidades en pro del usuario y de la verdad histórica, que merece sea conocida.

 

 

Comentarios

Estoy tratando de encontrar el texto dle discurso que dio Eva Perón ante los sindicatos franquistas en el que dice algo así como "ustedes deben obedecer a Franco como los descamisados le obedecen a Perón". Si lo tenés, te lo agradecería.-

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