Alberto Elosegui

GEORGE L. STEER, el corresponsal, periodista de muchas guerras.

 

Minibiografía del genial corresponsal  que iba a la guerra pensando en la paz y encontró la muerte luchando contra los japoneses en 1944

 

 

Hace 68 años una voz joven clamó en el desierto informativo de Europa denunciando la masacre de Gernika  aquel día primaveral de Abril 1937. Era una semilla de la verdad lanzada al viento y a merced de los avatares de un neutralismo que Hitler predicaba y Europa, temerosa, aceptaba.

 

La semilla en Inglaterra cayó en buena tierra : el "The Times" de Londres -aunque neutralista y en pro de la tesis de la paz de Hitler  -un regalo envenenado- que el Führer seguía ofreciendo a Chamberlain todavía en 1938,  publicó íntegramente en 1937  el telegrama de su corresponsal en Euskadi, George L. Steer, fechado en Bilbao el 27 de abril de 1937, escrito al poco  de regresar de Gernika.

 

 El poder del gran capital de la City, de la diplomacia de Berlin, Paris y Londres, no pudo acallar la noticia que venía de los rescoldos de Gernika. Otros laboristas, periodistas y obispos británicos, incluido el Dean de Canterbury, se hicieron eco.

 

 En este reportaje trazamos, la personalidad mínima de George L. Steer, anglo de Sudáfrica, testigo ocular del bombardeo perpetuado impunemente desde aviones alemanes de la Legión Cóndor y aparatos Savoia S 79, italianos de la Aviazione Legionaria, que ametrallaban a los supervivientes y que cumplían órdenes de Franco, Mola Hugo Sperrle y el Alto Mando Nacional, con sede en Gasteiz (Vitoria), Burgos y Cuartel General en Salamanca, aunque el Estado Mayor con Von Richthofen en cabeza; seguían las operaciones sobre el terreno

 

La resistencia tenaz de los gudaris vascos en los montes que rodeaban la ciudad abierta y arrasada les impidió terminar su macabra tarea, porque no podían emplear la artillería.

 

¿Quién era este  joven periodista que desafiaba a la gente omnipotente de Europa y al mundo conformista y tembloroso liderado por Chamberlain, Churchill y el "establishement" inglés. Los de "The Times" conocían quienes eran los amigos demócratas de Steer, los vascos y también conocían a los enemigos de la libertad y de la paz y por eso  se atrevían a romper su norma del neutralismo.

 

George tenía 28 años y enviaba a su periódico su telegrama urgente desde Bilbao (en Gernika no había correo ni telégrafo ni agua sino fuego  muerte). Llegado el insólito mensaje a "The Times" -conservador a ultranza, pero el diario mejor hecho de Europa- el editor, tras consultar  con la plana mayor de la empresa- decidió que lo que el joven periodista decía  tenía toda la verosimilitud y el tono de una gran verdad, aunque era la primera vez en la historia de la Humanidad que una ciudad era arrasada por la aviación.

 

El telegrama del 27 de abril enviado por Steer al periódico inglés se publicó íntegramente. Nadie pudo refutarlo. En Europa el telegrama removió cielos, tierras e infierno. Después, la propaganda de Franco dijo que los dinamiteros vascos habían incendiado su ciudad. Las verdades y mentiras duraron medio siglo y aún hoy hay quien llama a Steer falsario.

 

Naturalmente George tuvo que colocar a Gernika en el mapa de Europa.  Ciudad de unos 7.000 habitantes, incluidos 2.000 refugiados y unos 2.500 visitantes que acudían a la feria que se celebraba todos los lunes. Franco y sus aliados habían elegido bien la fecha.

 

 Gernika  era la capital espiritual de Euskadi (extraño nombre) país autónomo de unos 20.600 kms. cuadrados, la mitad de Suiza o Dinamarca.

 

 

Cobayas humanos para silenciar y apoderarse de un pueblo

 

Esa ciudad había sido elegida "globalmente" por los tres grandes poderosos totalitarios como cobaya humana, sin dudar, que a pesar de saberse la noticia de la masacre, los neutralistas ingleses aceptarían  "la paz en nuestros días" que Hitler ofrecía a Francia e  Inglaterra.

 

Parece que  Chamberlain no había leído el "The Times" del 26 de abril de 1937 y si lo había hecho es que estaba patológicamente  loco y la  guerra mundial era un hecho meses después, el uno de septiembre 1939 al comenzar Hitler las hostilidades.

 

Todo eso y mucho más sobre la lucha defensiva pero temeraria de los vascos, que el lendakari Aguirre encabezaba, la detalló después George L. Steer en Londres, en 1938. El libro original  "Ther Tree of Gernika" (El Arbol de Gernika) no tuvo buena andadura, porque el depósito en que se guardaban todos los ejemplares fue destruido durante un bombardeo alemán en 1940.

 

Steer para ayudar a otro pueblo atacado y sometido, se había enganchado en la lucha por la recuperación de Abisinia para sus legítimos dueños  de las  manos de la Italia Imperial (1940), la empresa de Musolini.

 

Steer murió en pro de otra causa perdida: la de la paz en la libertad, cuando con la Unidad India de Radio de Campaña, trataba de montar una emisora destinada a Japón, dos años antes de Hiroshima. Pero nosotros lo hijos de los gudaris nos hicimos con un ejemplar de "The Tree of Gernika" y me encargué de traducirlo al español en Caracas (1963). Los 10.000 ejemplares que editamos fueron difundidos por Europa y América.

 

 

Así fue la vida de George L. Steer

 

Simplemente casi como identificación ofrecemos una breve reseña sobre el periodista sudafricano, con sus datos de nacimiento, por si alguien quiere incluirlo entre sus héroes.... o entre sus malvados.

 

Nació el 22 de Noviembre de 1909 en  Cambridge (East London)  Africa del Sur, justamente el día en que el gobierno de Su Majestad el rey Eduardo VII nombraba a Herbert Gladstone como primer Gobernador de la Unión Sudafricana. Es decir que el niño ahora era oficialmente un "colonial" anglo-sudafricano, en aquel ancho y  artificial país tan lleno de desigualdades, xenofobia y racismos. Nelson Mandela no había nacido todavía.

 

Desde que tuvo uso de razón, la suya fue una vida consagrada a los derechos humanos. Los países colonizados, tres cuartas partes de los habitantes del planeta, estaban privados de libertad. Su lucha fue un combate a veces ingenuo, sin careta, contra todos los totalitarios, sin distinción de colores o pigmento de la piel.

 

 Una pelea no de David contra Goliat sino de David contra la Hidra de las Siete Cabezas -y bigote- que en 1939, con ayuda de sus amigos quería apoderarse del mundo, empezando, antes de iniciarse esa contienda (septiembre de 1939), por engullirse Austria, dos tercios de Checoslovaquia y la cuenca carbonífera francesa del Sarre, mediante el consiguiente  plebiscito tan amañado como el austriaco, pero bendecido por París y Londres, principalmente.

 

Ingleses y franceses esperaban que regalando a Hitler la iniciativa y la luz verde bélica, se abstendría de atacarles, lo que no ocurrió.

 

He hecho una breve descripción de los días y la circunstancias en que se debatía el joven corresponsal del "The Times" que crecía en estatura en el difícil papel de periodista sin miedo ante sus jefes de Londres, que seguían siendo neutralistas como piezas  tradicionales del "establishement" inglés.Era el mejor periodista de su generación.

 

Por supuesto Steer no era alguien que venía de la nada o escribía de memoria: tenía una extraordinaria intuición,  sabiduría natural y  cultura universal. Sabía desarrollar las habilidades aprendidas desde niño en la escuela local sudafricana de Grahamstown, calcada de cualquiera del Londres auténtico, bajo la mirada benévola de su madre Emma, de origen escocés y de su padre Bernard Augustine Steer, asediados a preguntas por aquel niño "naif", ingenuo y curioso que había aprendido a leer solo y estaba muy interesado en el mundo que le rodeaba.

 

Su padre era manager del "Daily Dispatch" (Sudáfrica) y esperaba que George lo fuera un día. Era un hombre serio pero muy religioso (anglicano) hijo de un pastor de la campiña inglesa que había emigrado a Africa del Sur pocos años antes por razones económicas.

 

 

Preguntas que nadie le podía responder

 

 El niño se interesaba por las cosas más diversas y hacía preguntas que no tenían respuesta, como por ejemplo por qué en el gran mapa del mundo que adornaba la pared de su escuela se veía éste como una gran mancha roja (que no era la URSS) sino los dominios de la reina Victoria.

 

 No lo comprendía, pero  "era algo establecido, como comer o leer".  También quería saber el por qué de la actitud antipática de los Boers o de la pobreza de los Xhosa, en el seno de cuyo pueblo había de nacer Nelson Mandela cuando  Steer había cumplido los nueve años. Para encontrar esas respuestas sigue la carrera de periodista, (escuela británica).

 

A su padre todos le llamaban "Bunny" que en inglés coloquial significa "conejillo", hasta su madre. George prefería  llamarle father y en días especiales, como Navidad, "daddy" (padrecito, papá). Y el chico crecía entre periodistas y periódicos, con el ruido infernal de las prensas de entonces como música de fondo, que le gustaba,  siempre con un olor ácido a tinta, no desagradable.

 

Tenía, -como luego muchos periodistas- afición al latín y al griego, las puertas  del saber universal. Como premio a sus calificaciones y a su labor y constancia obtuvo una beca para ir al Winchester College. Ya no era tan pelirrojo (quizá herencia escocesa de su madre) y resolvía las dudas de  muchos de sus compañeros. Era un emporio del saber de entonces. Lo cual le llevó -con otra beca- al Christ Church, en  Oxford, Inglaterra, en cuyas listas, grabadas en mármol a la entrada misma del porche, se ven nombres ilustres como el de Margaret Thatcher o Harold Wilson y otros grandes estadistas.

 

 

Su carrera como periodista

 

Ahora quería dedicarse  a la historia moderna, porque según su concepto "el periodista de diario es el mejor historiador",  Eso lo quería ya y en el lugar mismo en que ocurrían las guerras y las revoluciones, todas ilógicas, que había que conocer para odiar.

 

El "Yorkshire Post" terminó por enviarle a cubrir la matanza llamada "de los Cuchillos Largos" (1934) en que los nazis de Hitler clavaron sus dagas arias sobre el  jefe de los SA (Storm Troopers) Ernst Roehm y miles de sus compañeros, empezando  en un céntrico hotel de Munich.

 

El encargado de informar oficialmente al país fue Josef Goebbels que explicó que los SA (unos 200.000) pretendían suplantar a Hitler y la policía aceptó la explicación casi con alivio, porque los SA eran unos matones profesionales, sus líderes eran homosexuales muy crueles y todo estaba más o menos bien hecho. Todos los alemanes ignoraban que los SS que les siguieron, con Himmler a la cabeza, llegarían a ser pronto  mucho peores.

 

Steer aprendió a conocer a fondo al nazismo y sus propósitos, que estaban escritos en el libro "Mein Kampf" que, por lo visto, Chamberlain y sus partidarios no habían leído. (Escrito en alemán en 1928 y traducido al inglés en 1939. Demasiado tarde).

 

Fue una lección para el joven periodista inglés, que dio la nota cabal y sintomática sobre lo que estaba pasando en la Alemania de Hitler, no sin que la Censura alemana tratara de interceptar la información. Ya Steer estaba oficialmente fichado  en el bando antinazi,  comprometido ya antes,  porque había reportado localmente (1934) la fuerza de los BUF (Unión Británica de Fascistas) de Sir Oswald Mosley.

 

Estos se batían contra los judíos en pleno centro de Londres, Leicester Square, por ejemplo, con muchos heridos de las dos partes. Los judíos sabían ya mucho de lo que sucedía en Alemania y en Europa a los de su estirpe. Al gobierno británico le convenía más el silencio para no enfadar al Führer.

 

También reveló algo que a la gente de la República española  le hubiera venido bien el saber con tiempo, antes de la guerra civil (1936-1939) y es que el  católico irlandés Eamon  De Valera si  bien "desbandaba localmente" a los camisas azules (unos 40.000 irlandeses del general O'Duffy) había  que tenerlo en cuenta. Efectivamente O'Duffy, con el permiso del presidente De Valera, terminó enviando una Brigada de ultracatólicos  a luchar al lado  del caudillo Franco, al considerar su Alzamiento contra un régimen legal  una Cruzada. Al igual que portugueses, italianos, alemanes y mercenarios moros.

 

 

Su primera campaña contra Mussolini

 

Era Navidad 1934, cuando Mussolini pretextando un incidente fronterizo ocurrido en Somaliland (posesión italiana) y Etiopía invadió Abisinia, cosa que ya había intentado en 1896, siendo rechazado entonces por los "nativos" del Emperador Halie Selassie, el Negus.

 

Steer leyó la noticia de la ofensiva del Duce (1934), tomó nota y se fue a la redacción del "The Times" para pedir que le engancharan como voluntario para Addis Abeba para informar sobre la verdad a cualquier precio. Su fama era mayor de lo que él  pensaba y el "The Times" sabía que no podía perder la ocasión de tener un enviado en Abisinia. Así que por primera vez George Steer era nombrado corresponsal oficial del "The Times" en Abisinia, llegando a la capital Addis Abeba el 15 de julio 1935.

 

Relató en un libro los incidentes de esa campaña en que Steer estaba decidido a ayudar al Negus y a su pueblo. De hecho,  mucho más que un corresponsal fue un asesor y un amigo fiel. Denunció el empleo de gases asfixiantes por la Aviación italiana. A mi me llegó el libro en que relata esa su primera guerra,  que se  titula  "Caesar in Abyssinia" (César en Abisinia) muchos  años después. No creo que se reeditó.

 

Terminada la guerra de Abisinia, ayudó a escapar al Negus que decidió  refugiarse en Inglaterra, lo cual no lo tenía tan fácil, porque Hitler y Mussolini habían tendido un manto de miedo de una nueva guerra europea. El Führer  garantizaba  una "paz", de la que gozarían los grandes -Francia e Inglaterra- si le dejaban recuperar el terreno perdido en la guerra europea (1914-1918), -en la que el Kaiser alemán fue derrotado- y recuperar las colonias perdidas de Africa. .

 

Otra  campaña de Steer como corresponsal fue la guerra llamada  genéricamente la  guerra civil española, pero él la vio sólo  desde el lado vasco, que para él era otra guerra. Y fue un corresponsal y un ciudadano  más vasco que los vascos. Les quería.

 

 La historia fue desarrollándola por medio de telegramas al "The Times" que, en Nueva York reproducía el "New York Times" gracias a Herbert L. Matthews, que también había estado en Abisinia y estaba consciente de que un día "toda esa basura" llegaría a los Estados Unidos. A Matthews le llegué a conocer  en América y me contó muchos detalles, expresando su admiración por Steer.

 

Una vez en Nueva York, 1936, sano y salvo, Matthews escribió dos obras maestras sobre el fascismo italiano y el Duce, tituladas "The Yoke and the Arrows" (El Yugo y las Flechas)  y los Frutos del Fascismo, que envió  a su nuevo amigo sudafricano George L. Steer. Están en mi biblioteca: él me los consiguió.

 

La campaña siguiente de Steer, como he dicho, fue en territorio vasco contra Franco en julio 1936. Como le aconsejaron que  no entrara en territorio español,  contempló desde la frontera francesa  toda la campaña del general Mola para tomar Irún, el incendio de Irún, sucesos de Guadalupe y lo narró con una objetividad escalofriante.

 

 Steer trabajaba desde una habitación alquilada en Biriatu (Francia) e incluso se mostró hábil (no tenía cámara) en el trazado de perfiles a mano  sobre el terreno.   De las mentiras de Franco y Queipo de Llano se enteraba a través de la radio del "Bar Basque" de Donibane, gracias a un amigo inglés que estaba en las filas de Mola y a un intérprete  que le traducía.

 

Fallado un contraataque de los leales de Irún, Pasajes y Donostía  en el Jaizkibel contra las tropas fachas del Coronel Beorlegui, por falta de munición, San Sebastián no tardó en caer en manos de Mola (septiembre de 1936) pero el hecho de que el general-policía tuviera que sacar fuerzas del frente de Somosierra en su intento por tomar San Marcial e Irún, le impidió atacar Madrid, donde tenía ya la mesa reservada para tomar café.

 

 El general Franco pensaba encabezar sus fuerzas en la entrada a Madrid montando un caballo blanco, naturalmente árabe. Irún, de hecho, salvó, entonces, a Madrid, cosa que no se ha dicho.

 

Luego llegó el bombardeo de ciudades vascas abiertas, como Bilbao, Durango y Gernika. Y después mientras Franco se apoderaba del País Vasco, Steer huía de nuevo a Londres.

 

Todo lo que relata en sus telegramas al "The Times" -su actuación junto a Nöel Baker y el ex-cónsul en Bilbao Stevenson para romper el bloqueo de Bilbao, el juramento de Aguirre, los retratos escritos de los líderes vascos, aunque personales,  son auténticos.

 

Sus críticas a la ineptitud del Estado Mayor que la República Española había enviado a Vizcaya, la compra de armas allí donde las hubiera en cualquier parte del mundo  para los gudaris y milicianos vascos encabezada por "Lezo" Urreiztieta, de 1936 a 1938, años después gran amigo mío en Francia. La falta de ayuda a la República por parte del  socialista francés Leon Blum,  como la ineficacia y desgana  de Indalecio Prieto para ayudar a los gudaris,  desde  Madrid, etc. están suficientemente probadas y corroboradas.

 

El relato de la lucha de los "bous" (pesqueros) vascos contra el crucero  "Canarias", no son perfectos, pero son fieles. Hay que tener en cuenta que el corresponsal se guiaba solo por los catalejos, mapas, informes de boca a oído  y su intuición. Tampoco Steer pudo  saber el destino de los naúfragos del "Navarra" y de la Marina Auxiliar Vasca en la hora de la derrota.

 

Esos capítulos de "The Tree of Gernika" (El Arbol de Gernika)  que traduje en 1962-63 en Caracas, según he dicho antes, han sido mal difundidos por gentes ajenas a mi y a veces plagiados sin decir nada del autor de la versión del libro de Steer.

 

Pero haremos después un capítulo aparte de cómo vio George L. Steer el bombardeo de Gernika.

Comentarios

Necesito saber acerca de mi apellido Ábrigo. Vi que anteriormente´, una mujer también preguntó lo mismo... Por favor. De antemano, muchísimas gracias por la ayuda. FAM

La guerra civil de España, la perdió la República; por la cobardia de los gobiernos de Francia y Gran Bretaña. Luego tuvimos que aguantar la dictadura fascista del general Franco durante casi 40 años, por los intereses de los EE.UU. de Norte América y otra "cuerda de bandoleros fascinerosos" En Francia que se acuerden, que los gudaris refugiados apoyaron en la toma de Paris con el BATALLON GERNIKA ¡¡¡ GORA EUZKADI AZKATUTA ILGO ARTE.- Agur urrengo arte desde Venezuela El hijo de un gudari, que también paso por las cárceles franquistas

me sirviò como datos importantes para la tarea!

Me gustaría saber como puedo saber algo más acerca del apellido ABRIGO que tiene sus origenes en Normandía (Italia) Mi suegro era hijo de inmigrantes y fue una familia muy corta, estan todos fallecidos y mis hijos que llevan el apellido desean investigar más sobre el tema. ¿Saben de alguna Página Web donde poder obtener más datos? ¿Queda gente en Italia con ese apellido...? Gracias a todos, Clemira (Chile)

Creo que cometes un error al tratar a las tropas marroquies de "mercenarios moros". Comprendo que la secular maurofobia española te ciegue el entendimiento, pero pareces una persona razonable y por eso te pido que corrijas la expresion racista. Las tropas marroquies fueron campesinos cazados a lazo,muchos de ellos menores, reclutadas a la fuerza y traidas a España a luchar contra los "enemigos de Dios". Si no se mostraban lo suficientemente crueles eran asesinados por la oficialidad fascista. Si la Republica española se hubiese liberado de la tutela francesa y hubiese dado la independencia a Marruecos, las tropas marroquies hubiesen tenido que volverse a su pais. No se puede ser amante de la Libertad solamente de una parte de la humanidad. España tenia la tutela de Marruecos y utilizó a sus hombres como paño de los horrores que se vivieron en la Guerra Incivil española.

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